En una industria musical que a menudo premia lo efímero, Milo J (Camilo Joaquín Villaruel) ha demostrado que ha llegado para quedarse. Con apenas 19 años, el artista oriundo de Morón, Argentina, ha completado su transición de “promesa viral” a uno de los referentes más sólidos de la música argentina actual.
Lo que comenzó como un fenómeno de barrio y explotó globalmente tras su Music Session #57 junto a Bizarrap, hoy se sostiene sobre una base artística madura. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, Milo ha sabido navegar entre el trap, el R&B y las baladas melancólicas, imprimiendo una sensibilidad lírica inusual para su edad.

Recientemente, el artista ha confirmado su estatus de estrella llenando estadios y llevando su música a giras por España y Latinoamérica. Lejos de marearse con la fama, Milo mantiene su esencia barrial y su estética genuina, convirtiéndose en la voz de una nueva generación que busca autenticidad por encima del espectáculo vacío.
“La vida era más corta”, el fenómeno cultural
Si 111 fue la carta de presentación, “La vida era más corta” es el manifiesto que asegura la inmortalidad artística de Milo J. Lanzado en septiembre de 2025, este álbum no solo lideró los charts globales, sino que logró algo mucho más difícil: unir la tradición folclórica argentina con la crudeza del sonido urbano actual.
En una industria saturada de singles diseñados para TikTok, Milo apostó por una obra conceptual de 15 canciones que exige ser escuchada de principio a fin. El disco funciona como un puente generacional, donde la melancolía del barrio convive con las voces de leyendas inmortales.
El aspecto más comentado del disco ha sido, sin duda, su curaduría de colaboraciones. Milo J logró lo impensado al incluir en un mismo tracklist a referentes del trap y a íconos de la canción protesta y el folclore:
La inclusión de una grabación inédita de Mercedes Sosa en “Jangadero” y la participación de Silvio Rodríguez en “Luciérnagas” elevaron el estatus de Milo de “trapero” a músico de culto.
Tracks como “Gil” junto a Trueno mantienen los pies en la tierra y en la fuerza del hip hop argentino, mientras que su colaboración con Soledad Pastorutti en “Lucía” terminó de cimentar su aceptación en el público popular y familiar.
“Este disco no es sobre ser joven y vivir rápido, es sobre entender que el arte es lo único que hace que la vida no sea tan corta”, declaró el artista tras su histórico sold out en el Estadio Vélez el pasado diciembre.

El sonido de la madurez
Producido junto a su equipo de confianza (Tatool y Santiago Alvarado), el álbum se aleja de las cajas de ritmos genéricas para dar espacio a guitarras criollas, bombos legüeros y armonías vocales complejas. Canciones como “Niño” o “Bajo de la piel” muestran a un Milo J vulnerable, explorando temáticas de pérdida, identidad y el vértigo de crecer bajo la luz pública. A meses de su lanzamiento, “La vida era más corta” se sostiene no solo como el mejor disco de su carrera, sino como una de las piezas fundamentales de la música
