La música en español vive un momento histórico en El Salvador. La residencia centroamericana de Shakira, con cinco conciertos programados en el estadio Jorge “Mágico” González de San Salvador los días 7, 8, 12, 14 y 15 de febrero, marca un antes y un después para la industria del entretenimiento en el país.
Tres de estas fechas —12, 14 y 15 de febrero— ya están oficialmente SOLD OUT, mientras que para las jornadas restantes quedan muy pocos boletos disponibles. En total, se espera la asistencia de cerca de 100,000 personas, una cifra sin precedentes para un solo artista en territorio salvadoreño.
Más allá del impacto cultural, la llegada de Las Mujeres Ya No Lloran World Tour representa un fuerte impulso económico para la capital. Hoteles, restaurantes, centros comerciales, transporte y diversas actividades ligadas al turismo se ven directamente beneficiadas por un evento de esta magnitud, consolidando a San Salvador como un destino viable para espectáculos internacionales de gran escala.

El despliegue logístico confirma la dimensión del suceso: 30 furgones cargados con equipo técnico y escenografía han llegado al país, en una operación nunca antes vista en la región centroamericana. Este nivel de producción coloca al país en el radar de las grandes giras globales.
A nivel internacional, la gira de Shakira ya es historia. De acuerdo con Guinness World Records, Las Mujeres Ya No Lloran World Tour es actualmente la gira hispana más taquillera de todos los tiempos, con casi 3.4 millones de boletos vendidos y una recaudación aproximada de 422 millones de dólares, según cifras de Billboard Boxscore. Con estos números, la gira supera al Luis Miguel Tour 2023-24, que había establecido un récord previo con 409.5 millones de dólares.
En lo artístico, los asistentes salvadoreños podrán disfrutar de un espectáculo de alto nivel, con un repertorio cercano a 30 canciones, distribuidas en distintos bloques que recorren toda la carrera de la artista. El show combina sus éxitos históricos con los temas más recientes de su último álbum.

El concierto suele abrir con temas como “La fuerte”, “Girl Like Me”, “Las de la intuición” y el clásico “Estoy aquí”. En otro segmento, Shakira interpreta canciones como “Inevitable”, “Empire” y “Don’t Bother”. Uno de los momentos más celebrados llega con el bloque de colaboraciones, donde suenan “TQG”, “Te felicito”, “La tortura”, “Chantaje” y “La bicicleta”.
El lado más íntimo del concierto se vive en el bloque acústico, con “Antología”, “Acróstico” y “Pies descalzos”, antes de dar paso a un cierre apoteósico en el que el público corea “Whenever, Wherever”, “Waka Waka”, “Loba” y “Music Session #53”.
Con esta residencia, Shakira no solo reafirma su lugar como una de las artistas más influyentes del mundo, sino que convierte a El Salvador en protagonista de un capítulo histórico para la música en vivo en Centroamérica.
