Hay años que no solo pasan, sino que se quedan a vivir en nuestros audífonos. El 2006 fue, sin duda, una explosión de creatividad en Latinoamérica: desde el rock más crudo y la electrónica de vanguardia, hasta el pop que aprendimos a amar sin culpas. En Rockymas nos pusimos nostálgicos y armamos este repaso por 15 álbumes imprescindibles que, a casi dos décadas de su estreno, siguen sonando con la misma fuerza que el primer día. ¡Sube el volumen y viaja con nosotros!…Ah y por ahí se cuela un disco en portugués.

Zoé – Memo Rex Commander y el Corazón Atómico de la Vía Láctea
El tercer asalto de la banda mexicana los consolidó como gigantes del continente. Con una estética espacial y cortes como “No me destruyas” y “Vía láctea”, Zoé definió el sonido del rock alternativo de la década.
Gustavo Cerati – Ahí Vamos
En su cuarto disco solista, Cerati regresó a las guitarras distorsionadas para regalarnos himnos que hoy son parte del ADN rockero, como “Crimen” y “Adiós”. Un álbum impecable y eterno.
El Cuarteto de Nos – Raro
La obra cumbre de los uruguayos. Este undécimo disco marcó un antes y un después para Roberto Musso y compañía, catapultándolos al éxito masivo gracias a su lírica audaz y rimas filosas.
Julieta Venegas – Limón y Sal
Más que su disco más vendido, es una pieza aclamada por la crítica. Joyas como “Limón y sal”, “Me voy” y la colaboración con Ana Tijoux en “Eres para mí” dominaron las listas de toda Hispanoamérica.

Javiera Mena – Esquemas Juveniles
Un hito para el indie pop latinoamericano. Con el paso de los años, este debut se ha transformado en un material de culto e imprescindible para entender la electrónica pop actual.
Panda – Amantes Sunt Amentes
Tan amados como cuestionados, pero imposibles de ignorar. Este disco capturó la angustia de una época y marcó a toda una generación en Latinoamérica con su sonido emo-rock.
Vicentico – Los Pájaros
En su tercera entrega en solitario, el argentino despliega su maestría compositiva. Temas como “El árbol de la plaza” y “Si me dejan” confirman su capacidad para crear atmósferas únicas.
Rodrigo y Gabriela – Rodrigo y Gabriela
Aunque incluye versiones de clásicos anglo, la ejecución de la guitarra acústica es de otro planeta. Un deleite instrumental que lleva la energía del rock a las cuerdas de nylon.

Aterciopelados – Oye
El álbum que devolvió a los colombianos a la primera plana del rock en español. Un trabajo cargado de identidad donde la voz y la visión de Andrea Echeverri brillan con luz propia.
Marisa Monte – Infinito Particular
Una joya del MPB. Un disco íntimo, delicado y con una producción minimalista pero perfecta que invita a la reflexión.
Silvio Rodríguez – Érase que se era
Un viaje nostálgico al corazón de la trova. En su decimosexto álbum, el cubano rescata temas inéditos escritos entre 1968 y 1970, conectando su pasado con el presente.
Jesse & Joy – Esta es mi vida
El exitoso debut del dúo mexicano. Con melodías pegajosas como “Espacio sideral” y “Ya no quiero”, lograron una presencia inmediata en toda la radio regional.
Motel – Motel
Pop rock con clase y manufactura exquisita. Su debut no solo fue un éxito comercial, sino que nos heredó un himno generacional: “Dime ven”.

Kinky – Reina
La tercera entrega de los regiomontanos es pura energía. En este disco destaca el clásico instantáneo “¿A dónde van los muertos?”, una pieza obligada en cualquier pista de baile.
Fito Paez – El mundo cabe en una canción
Tras una racha de recopilatorios, el rosarino volvió a afilar la pluma. Un disco lleno de narrativa personal con temas como “Sargent Maravilla” y el homenaje a su tierra en “Caminando por Rosario”.
