Desde el metal experimental y progresivo llega Vortices, una de las propuestas más interesantes del redondo nacional, y con quienes tuvimos la fortuna de conversar sobre su proyecto, influencias y procesos creativos.
¿Quiénes son Vortices y cómo surge el proyecto?
Vortices es una banda que comenzó a tomar forma a inicios de 2024. Todo empezó con ideas y demos caseros que Angel Inglés y Alex Villalobos fueron desarrollando y compartiendo entre amigos. Poco a poco esas canciones empezaron a encontrar una dirección más clara, y fue entonces cuando se unió Luis Jiménez para aportar la parte vocal y el enfoque lírico, dando forma a las letras y a la identidad de los temas.
Más adelante se sumó Rodrigo Aguirre en la batería, quien ayudó a darle una identidad más definida a las canciones desde la parte rítmica. Después llegó Eddie Carrillo en el bajo, aportando nuevas texturas, además de involucrarse activamente en la composición y la estructura de los temas. Finalmente se incorporó Jesús Figueroa en la otra guitarra. Además de su aporte musical, Jesús funge como productor del proyecto, participando de manera importante en la composición y en la construcción del sonido de la banda.
El proyecto nace, sobre todo, de una necesidad genuina de crear música. Queríamos aportar algo a la escena salvadoreña desde nuestra propia visión, tomando influencias que nos han marcado, pero buscando darles una identidad propia. También nos interesaba explorar otras formas de entender el metal, sin sentirnos limitados por las etiquetas o por lo que tradicionalmente se espera del género.
Vemos mucha influencia del metal y shoegaze noventero, pero aparte de esas evidentes influencias ¿Hay alguna banda salvadoreña que los haya influido, ya sea en su sonido o en su empuje a crear música?
Definitivamente. Creo que esa respuesta incluso varía entre cada integrante, y eso es algo que vemos como algo muy positivo. Todos tenemos influencias distintas y eso hace que, al momento de componer, cada quien aporte una perspectiva diferente.
Dentro de la escena salvadoreña hay bandas que admiramos mucho y que, de una u otra forma, han influido en nosotros. Por ejemplo, Voltar nos ha inspirado por la manera en que construyen atmósferas y texturas, y por esa sensación de nostalgia que transmiten en su música.
También está El Ático, una banda instrumental que consideramos una de las propuestas más interesantes que ha tenido el país. Admiramos mucho su forma de estructurar las composiciones y la manera en que desarrollan las ideas musicales sin perder coherencia ni identidad.
Y, por supuesto, Araña. Es una banda que ha sido clave para la escena nacional. Su energía y el camino que abrió para muchas bandas de metal en El Salvador son algo que respetamos mucho.
Haber crecido viendo ese trabajo también nos motivó a crear música y a formar parte de esa misma comunidad.

Uno de los grandes problemas de la escena nacional es la poca difusión de la misma ¿Cómo percibe Vortices esto y cómo buscan atacarla?
Sí, estamos conscientes de eso. Hay muchas bandas con propuestas muy buenas, pero no siempre tienen la difusión o los espacios que merecen. Es una realidad con la que convivimos.
Dicho eso, tratamos de no quedarnos solo en señalar el problema. Nuestro enfoque principal es crear música en la que realmente creamos y que nos convenza a nosotros primero. Nos interesa cuidar cada canción, cada detalle y construir una propuesta sólida, confiando en que, con el tiempo, el trabajo hablará por sí solo.
Al mismo tiempo, entendemos que una escena crece cuando las bandas se apoyan entre sí. Siempre que podemos tratamos de colaborar, compartir el trabajo de otros proyectos, tocar junto a bandas locales y aportar desde nuestro lugar.
Hasta el momento tienen tres sencillos publicados, el penúltimo de ellos es “Mantra” ¿Cómo fue el proceso creativo y todo lo relacionado a la producción?
Nuestro proceso creativo normalmente comienza con demos caseros. Son ideas que van tomando forma poco a poco y que luego llevamos al ensayo, donde todos empezamos a aportar hasta encontrar la estructura y el sonido que realmente nos convencen.
Cuando la parte instrumental ya está bien definida, Luis trabaja en las letras a veces con ciertos aportes también del resto de la banda. Generalmente buscamos que conecten con las sensaciones y la atmósfera que transmite la música, para que ambas partes se complementen de manera natural.
En cuanto a la producción, gran parte del trabajo se realiza junto a Jesús Figueroa, quien además de ser guitarrista de la banda es el productor del proyecto. Con él grabamos las guitarras y el bajo, además de trabajar muchos de los detalles de la composición y los arreglos.
En el caso de “Mantra”, las baterías fueron grabadas con Julio Rodas, quien también estuvo a cargo de la mezcla y la masterización. Creemos que esa combinación entre el trabajo interno de la banda y la colaboración con profesionales externos nos ha permitido darle al tema el sonido que buscábamos, manteniendo la identidad de Vórtices.
Recientemente publicaron un nuevo tema ¿Qué más traen para el futuro próximo de la banda?
Sí, “Desastre”, que además será el último antes de presentar nuestro primer EP.
La idea es que este sencillo sirva como el cierre de esta primera etapa y abra la puerta al lanzamiento del material completo. Si todo sale según lo planeado, y no se atraviesan los típicos atrasos que siempre pueden aparecer en una producción, esperamos que el EP vea la luz en octubre de este año.
Además del lanzamiento, queremos seguir tocando en vivo y llevar estas canciones a la mayor cantidad de escenarios posible. Creemos que ahí es donde realmente terminan de cobrar vida y donde podemos conectar de una forma más directa con la gente. Estamos muy emocionados por lo que viene y por compartir esta primera etapa de Vortices con quienes nos han acompañado desde el inicio.
Aquí te compartimos el sencillo “Mantra” para que le des volúmen y Hagamos Ruido…
